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El aroma es la fuente del recuerdo. Ningún sentido tiene tanta capacidad para dejar una huella en nuestro pensamiento como una fragancia agradable que nos devuelva al lugar donde la percibimos por primera vez.
Según numerosos estudios, el olfato es nuestro sentido más potente y el más íntimamente ligado a la memoria: ¡Recordamos el 35 % de lo que olemos!
Para una marca, poseer un aroma propio implica contar con un medio de comunicaión muy poderoso tanto a nivel consciente como inconsciente: utilizar una fragancia única en el punto de venta supone generar emociones en los clientes y, por lo tanto, poder influir en el comportamiento del consumidor de una manera positiva.
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