“El 90% consumidores prefieren una tienda en la que hay música."
Entertainment Media Research, March 2009
La música es el sentido de la emoción. Una combinación de acordes que potencia la energía, cambia el humor, nos embarga de melancolía o estimula la mente.
Definida como el lenguaje universal, la música es un excelente vehículo para la comunicación: permite transmitir los valores de marca y el espíritu de la empresa de forma tan directa como el logotipo, la imagen, el estilo o la decoración, pero para que esta comunicación sea efectiva la Música debe escogerse estratégicamente y usarse de un modo que tenga sentido.
Esta capacidad para transmitir ideas asociadas a la marca, al tiempo que influye en el estado de ánimo, convierte la ambientación musical en un elemento clave de la relación con el cliente. De esta forma, se potencia su identificación con el negocio, atenúa la espera de los clientes, influye en el tiempo de permanencia en el establecimiento y crea un clima cálido para facilitar el trato humano.
En definitiva, la música puede proporcionar una experiencia de compra exclusiva.